Menu Button

La alternativa limpia

Cada generación nueva de aviones reduce las emisiones de CO2 hasta en un 25%. Esto solo, no obstante, no es suficiente para limitar las emisiones de CO2 totales. El tráfico aéreo aumenta constantemente, y sigue requiriendo combustibles fósiles. La aviación está aún muy lejos de desarrollar un motor eléctrico o de hidrógeno para aviones de grandes dimensiones. Pero la situación es diferente en el caso del combustible sostenible de aviación (SAF). Resulta sencillo utilizarlo en aviones y es una alternativa real al queroseno fósil. El balance de CO2, significativamente más bajo, permite reducir las emisiones de las operaciones aéreas de forma permanente. El SAF se produce mezclando queroseno convencional (fósil) con hidrocarburos renovables.

En 2011, Lufthansa Group llevó a cabo un trabajo pionero siendo la primera compañía aérea del mundo en ensayar el uso de biocombustible en vuelos regulares durante un período aproximado de seis meses.

El SAF en vídeo

Publicado: